Tomar la decisión de divorciarse nunca es fácil, pero entender el proceso legal reduce la incertidumbre y el estrés. En nuestro ordenamiento jurídico existen diferentes caminos para disolver el vínculo matrimonial, y elegir el correcto depende de tu situación particular y la de tu pareja.
A continuación, explicamos las tres vías principales para tramitar tu divorcio.
Divorcio por Mutuo Acuerdo
Es la vía más civilizada y recomendada cuando ambas partes coinciden en la decisión de separarse. Requiere de audiencias y plazos de reflexión, pero evita el conflicto probatorio. Es ideal para parejas que pueden dialogar sobre la división de bienes y la tenencia de los hijos.
Divorcio por Sola Voluntad
Si una de las partes ya no desea continuar en el matrimonio, no es necesario que la otra esté de acuerdo. La ley uruguaya permite el divorcio por la sola voluntad de uno de los cónyuges (específicamente la mujer, o por la vía de «cualquiera de los cónyuges» con sus plazos específicos). Es un derecho que garantiza la libertad individual, aunque el proceso puede ser un poco más extenso en tiempos procesales.
Divorcio por Riñas y Disputas
Cuando la convivencia se hace insostenible debido a conflictos graves, peleas constantes o violencia, se puede invocar la causal de riñas y disputas. A diferencia de los anteriores, aquí se deben probar los hechos que hacen imposible la vida en común. Es un proceso contencioso que requiere un manejo legal experto y delicado.
Comienza una nueva etapa con respaldo legal
Ya sea por acuerdo, por decisión propia o por conflictos irreconciliables, estamos aquí para guiarte. Nuestro objetivo es que cierres este capítulo de la forma más rápida y justa posible.


